6 comidas para bajar de peso

Hay que cambiar la concepción tradicional de hacer tres comidas al día (desayuno, almuerzo y cena), para incluir una colación a media mañana, una merienda y otra colación a media tarde, hasta totalizar seis comidas. Pero no hay que confundir esto con el "picoteo" a todas horas, que es claramente perjudicial.

El objetivo de estas seis comidas es que el cuerpo tenga la energía que necesita a lo largo de todo el día, evitando llegar a la cena con tanta hambre que nos demos "atracones".

Además, comiendo más veces, pero menos cantidad, se facilitan las digestiones. Así, tan importante como consumir una cantidad adecuada de calorías diarias es la distribución de éstas a lo largo del día. No es lo mismo incorporar 1200 calorías en pocas comidas que distribuirlas en varias, esto hace que se acelere el gasto de calorías.


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En base a lo anterior, hay dos cosas que debemos evitar a toda costa. En primer lugar, jamás debemos saltarnos comidas, especialmente el desayuno. Algunas personas, pensando sólo en el consumo total de calorías, piensan que favorecen su línea si se saltan el desayuno. Grave error. No sólo esas calorías serán ingeridas, y quizá con creces, a la hora de la comida, sino que el cuerpo siente la escasez y reacciona en consecuencia, rebajando el metabolismo y gastando menos energía. El resultado final es una mayor tendencia a engordar.

La segunda cosa a evitar es el "picoteo" entre horas, que a veces se convierte en incesante. Su efecto es perverso por varias razones. En primer lugar, no somos plenamente conscientes de que estamos comiendo, ni de la cantidad de calorías que tomamos, y a la hora de la comida "oficial", no restamos estas calorías de nuestro plato, por lo que el total ingerido es mayor.

Pero además, la calidad de lo que "picamos" (cacahuetes, papas fritas, dulces, bollos...) casi siempre es peor que lo que nos ponemos en el plato, tanto desde el punto de vista nutricional como respecto a su capacidad engordante. Por último, el "picoteo" supone una perversión o desorden de nuestras costumbres, un descontrol sobre lo ingerido, un "todo vale" mucho más difícil de controlar que cuando nos sentamos a la mesa.

Por tanto, parece claro que el "picoteo" es uno de los principales problemas de cara a enfrentar el problema de la obesidad. Lluís Serra, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, indica que el número de personas que aseguran ser asiduas al "picoteo" ha pasado del 8 al 35 % en los últimos 10 años. Este experto asegura que esto no es deseable, como tampoco lo es el hecho de que la comida más fuerte haya pasado del mediodía a la cena.

El reparto ideal de calorías, sería un 25 % al desayuno, un 35 % al almuerzo y entre un 20 % a la cena. El resto quedaría para las comidas de media mañana, merienda y media tarde. Preferiblemente, frutas, verduras, yogures o zumos, y evitando en lo posible lo dulce, salado o con mucha grasa. El "picoteo" debe ser cero!

A la vista de todo lo anterior, debe quedarnos clara la importancia, no sólo de la cantidad que se come, sino de su distribución adecuada a lo largo del día. Conseguirlo de forma duradera es algo fundamental para luchar contra la obesidad, y no actuaciones puntuales como suprimir una comida, o seguir durante una semana una dieta drástica, ni otras conductas erróneas dictadas por el desconocimiento. La clave está en cambiar las costumbres, y cambiarlas de forma permanente.

Fuente: Consumer

Lo mas importante es levantarse de la mesa saciados pero no atiborrados, es decir, no comer en exceso, sino lo justo y necesario.

Como se logra esto... fácil, aqui te damos algunos tips:

  • Optar por comer 2 caramelos ácidos sin relleno o pickles de 15 a 30 minutos antes del almuerzo y la cena ya que colabora en la disminución del apetito, evita el picoteo previo y aumenta paulatinamente la insulina en sangre lo cual es beneficioso.
  • Elevar el volumen del plato, lograr un plato voluminoso a través de alimentos que aporten fibras, vitaminas y proteinas. Las verduras deberán ocupar el 50% de nuestro plato el otro 50% debera distribuirse 25% con proteinas (carnes magras, pollo, huevo) y el otro 25% por carbohidratos (arroz, pasta, legumbres).
  • Utilizar platos de postre para servir las comidas esto hará que veas un plato lleno y engañes al cerebro. Esto sirve para alcanzar la saciedad rápidamente y conseguir que los cambios en la alimentación resulten más sencillos por eso es fundamental que comiencen el almuerzo y la cena con abundantes verduras crudas o cocidas.
  • Es condición importante controlar las porciones de carnes, pastas o lo que tengan planificado para esa comida, por ejemplo si van a comer carne de vaca, pollo o pescado, la porcion no debe superar el tamaño de la palma de la mano, si van a comer pastas o arroz el tamaño debe ser como el de un mause de computadora.

Otro punto a tener en cuenta son los líquidos que también favorecen la saciedad y no deben aportar calorías. Se puede iniciar el almuerzo y la cena, con un tazón de caldo o sopa de verduras, más allá de las verduras en ensaladas o cocidas y cualquier otro liquido que se vaya a ingerir durante esa comida. Los liquidos calientes brindan mas saciedad que los frios.

En el desayuno y la merienda siempre es mejor un tazón de infusión con leche tibia que tomar un líquido frio, del mismo modo en las colaciones.

Todas las comidas deben acompañarse con algún liquido, el líquido acelera la sensación de saciedad  y permite comer menos.


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